
El panorama industrial argentino muestra señales contradictorias al cierre del primer trimestre de 2026. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la actividad experimentó una contracción del 1,6% en marzo respecto al mes anterior (descontando estacionalidad), lo que interrumpió una racha de tres meses de crecimiento. Si bien el sector logró sostener un incremento interanual del 0,6%, este avance no alcanza para disipar las preocupaciones sobre una recuperación que parece postergarse, especialmente ante la caída acumulada del 2,3% en el primer trimestre.
El informe técnico de FIEL destaca que la realidad fabril está partida en dos. Por un lado, sectores vinculados a la energía y los insumos básicos mostraron resiliencia:
Refinación de petróleo: Lideró el crecimiento con un alza acumulada del 9,5%, alcanzando niveles de producción no vistos desde 2008.
Químicos y plásticos: Registraron una suba del 2,6%, impulsados por la reactivación de plantas petroquímicas y la demanda de agroquímicos.
Minerales no metálicos: Los despachos de cemento permitieron un rebote tras meses de caída.

En la vereda opuesta, el sector automotriz profundizó su crisis con un derrumbe del 19,3% en el trimestre, explicando gran parte de la baja general. Asimismo, la metalmecánica retrocedió un 8,5%, reflejando la parálisis en segmentos de bienes de capital y de consumo durable.
Vale recordar que en este contexto de fragilidad, la Unión Industrial de Tucumán (UIT), encabezada por Jorge Rocchia Ferro, presentó un pedido formal ante la Legislatura para declarar la Emergencia Industrial en la provincia hasta fines de 2026. La entidad advierte sobre una "coyuntura compleja" marcada por el alza de costos energéticos y la asfixia tributaria. “No venimos a pedir prebendas; venimos a declarar al sector industrial en estado de emergencia”, sentenció Rocchia Ferro.
La propuesta de la UIT incluye puntos críticos para la supervivencia de las fábricas locales:
Alivio Fiscal: Implementación de alícuota cero en Salud Pública y libre disponibilidad de saldos a favor en Ingresos Brutos.
Freno Judicial: Suspensión de ejecuciones fiscales y medidas cautelares por un año.
Costos Operativos: Eliminación de cargos específicos en las facturas eléctricas y de las llamadas "aduanas virtuales".
Tensiones políticas y fiscales
Pese a la gravedad del diagnóstico industrial, el Gobierno de Tucumán tomó distancia del pedido de emergencia. El ministro de Economía provincial, Daniel Abad, argumentó que la provincia ya invierte cerca de 50 millones de dólares en exenciones impositivas y que las arcas públicas están "al límite". Según el funcionario, la prioridad actual es garantizar sueldos y servicios básicos, lo que impide profundizar los beneficios fiscales solicitados.
Por su parte, FIEL advierte que la caída mensual de marzo "anuló la mejora de los meses previos, posponiendo una eventual salida hacia una fase de recuperación". Esta situación pone en duda las proyecciones optimistas del Ministerio de Economía de la Nación, liderado por Luis Caputo, quien espera que tras la desaceleración inflacionaria de marzo (3,4%) se inicien los "mejores 18 meses" para el país.
Mientras la Unión Industrial Argentina (UIA) continúa gestionando líneas de financiamiento y bajas de tasas ante el Ejecutivo Nacional, desde el Norte Grande el malestar crece. Rocchia Ferro denunció un trato desigual por parte de la administración central, afirmando que: “El Norte Grande existe, creo que hemos sido olvidados por el gobierno central, creo que nos tratan exactamente como Kelpers”.